Domótica e Inmótica en la Certificación Energética de Edificios

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Los programas actuales reconocidos por MINETUR (Ministerio de Industria, Energía y Turismo) para realizar la certificación energética no contemplan las mejoras que producen los sistemas domóticos e inmóticos, lo que impide se contabilicen los ahorros conseguidos. Para ello, CEDOM (Asociación Española de Domótica) ha desarrollado una metodología para evaluar los ahorros energéticos que se pueden lograr con la instalación de sistemas domóticos e inmóticos.

La certificación energética de edificios, asigna mediante una etiqueta a cada edificio una calificación de eficiencia energética, que variará desde la letra A, para los energéticamente más eficientes, a la letra G, para los menos eficientes. El certificado de eficiencia energética es exigible, desde el  1 de Junio de 2013, para todos los contratos de compraventa o arrendamiento de viviendas y/o edificios. Y ya estamos empezando a acostumbrándonos a verlo, pero la imposibilidad de medir el ahorro energético que producen los sistemas de Domótica e Inmótica estaban perjudicando al sector, ya que estas mejoras (como todas las mejoras) incrementan el coste de la vivienda o edificio pero impedía contabilizar el ahorro energético que producía.

Es decir, dos viviendas iguales, una con un sistema domótico de eficiencia energética y otra sin él, obtenían la misma calificación energética por los programas habilitados por el MINESUR. Aunque sea evidente que la vivienda con sistema domotica tenga un mayor ahorro energético.

Ante esta tesitura muchos constructores y promotores preferían invertir en otras mejoras que si pudiesen cuantificar.

En este punto, abro un paréntesis para aclarar: ¿Qué es la domótica y la inmótica?

La domótica es el control inteligente de viviendas para la gestión energética, la mejora del confort, de la accesibilidad, la salubridad, la seguridad y las comunicaciones.
Se aplica el término inmótica cuando se trata de edificios del sector terciario, como pueden ser hoteles, hospitales, residencias geriátricas, centros comerciales, oficinas, aeropuertos, etc.
Un sistema inmótico interconecta e integra a los diferentes sistemas existentes en un edificio y garantiza su funcionamiento eficiente de acuerdo con las necesidades de uso del edificio.
El sistema inmótico se divide en dos subsistemas, el BMS (Building Management System) que controla la infraestructura y las zonas comunes del edificio y el RMS (Room Management System) que controla el funcionamiento de cada una de las estancias.
Hasta aquí el paréntesis 😉

La metodología creada por el CEDOM permite cuantificar la mejora energética que producen los sistemas domóticos e inmoticos y así poder mejorar la calificación energética de aquellas viviendas y edificios que dispongan de Domótica e Inmótica.

Basado en la norma UNE-EN 15232 “Eficiencia energética en los edificios. Métodos de cálculo de las mejoras de la eficiencia energética mediante la aplicación de sistemas integrados de gestión técnica de edificios” La metodología consta de cuatro pasos:

Paso 1: Evaluación de la calificación energética del edificio mediante Calener sin contabilizar los sistemas de control y automatización.

Paso 2: Determinación de la clase de eficiencia del sistema de control y automatización

Paso 3: Obtención de los factores de eficiencia energética de la Norma UNE-EN 15232 a partir de la clase de eficiencia del sistema de control en el Paso 2

Paso 4: Aplicación de los factores de corrección a la calificación energética del edificio determinada en el paso 1, para obtener la nueva calificación energética teniendo en cuenta el nivel de control y automatización del edificio.

 

Es una herramienta de fácil aplicación que podéis encontrar en CEDOM.  La  demostración de que los sistemas domóticos e inmóticos obtenían ahorro en el consumo energético, a estas alturas no hay que demostrarlo, pero hasta ahora esas mejoras no eran cuantificadas y por lo tanto no se obtenía la consiguiente mejora en la certificación energética, solucionando un problema que seguro impulsara su implantación en el sector de la edificación.