El “Passivhaus” como medida ante la emergente hipoteca energética

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La certificación energética lleva ya tiempo con nosotros, pero aun son pocos los que preguntan por ella a la hora de adquirir una vivienda. La escalada del coste de la energía y teniendo en cuenta la longevidad de un edificio el sobrecoste va a suponer toda una “hipoteca energética”.

La hipoteca energética, como sobrecoste de tener una vivienda poco eficiente energéticamente, comenzara en los próximos años a ser un factor determinante en la compra de cualquier inmueble, que se sumara a la tradicional hipoteca inmobiliaria.

La directiva Europea 2010/31/UE, según la cual todos los miembros deberán tomar medidas para que a partir de 2020 todos los edificios de nueva planta sean de consumo de energía casi nulo (2018 los edificios públicos) nos muestra que el camino va hacia una construcción sostenible y que tanto construir como comprar hoy una vivienda sin criterios de eficiencia energética es una mala idea.

Eficiencia energética: enfoques

Se pueden considerar dos enfoques en cuanto a la eficiencia energética: la eficiencia energética pasiva y la eficiencia energética activa. Existen diferentes puntos de vista en cuanto a las implicaciones que tiene y los modos de implementar la iniciativa del ahorro energético.
  • Eficiencia energética activa:
En la eficiencia energética activa se controla el empleo exclusivo de la energía necesaria, además de la aplicación de dispositivos de bajo consumo. Para conseguir la máxima eficiencia es básico este control.
Ejemplos de eficiencia energética activa pueden ser: la aplicación de dispositivos de bajo consumo (en la iluminación) y calderas de alto rendimiento (para los altos requisitos de calefacción).
  • Eficiencia energética pasiva:
La eficiencia energética pasiva aplica contramedidas pasivas que en vez de mitigar la energía empleada, mitigan básicamente la pérdida energética.
Ejemplos de eficiencia energética pasiva pueden ser: medidas como el aislamiento, instalación de ventanas sin puente térmico.

¿Qué es el ESTÁNDAR PASSIVHAUS?

Es un estándar de construcción que combina un elevado confort interior, en invierno y en verano, con un consumo de energía muy bajo, a un precio asequible. Se logra cuidando al máximo su envolvente mediante grandes aislamientos, carpinterías y vidrios de altas prestaciones, y un sistema de ventilación controlada.
Así mientras “Casa Pasiva” es un concepto de edificio adecuado al clima que ahorra energía y aprovecha las condiciones del sitio, el “Passivhaus” es un sistema de certificación para obtener edificios de muy baja demanda de energía para su funcionamiento.
 

 

Los 5 Principios Básicos

 
1. Aislamiento Térmico
Un muy buen aislamiento térmico para paredes exteriores y cubiertas es beneficioso tanto en invierno como en verano. Con una baja transmitancia térmica de los cerramientos exteriores baja también la demanda de energía del edificio. En función del clima, se puede optimizar el espesor del aislamiento térmico hasta encontrar el punto de inflexión, a partir del cual el aumento de grosor es muy poco relevante para la mejora de la eficiencia energética teniendo en cuenta el incremento del coste.
 
2. Ausencia de Puentes Térmicos
La transmisión de energía (frío y calor) no sólo se da en los elementos generales como paredes o techos, sino también en las esquinas, ejes, juntas, etc.
Los puentes térmicos son lugares de geometría lineal o puntual del cerramiento exterior donde el flujo de energía es más grande respecto a la superficie “normal” del cerramiento. Estos puentes térmicos perjudican la eficiencia energética del elemento constructivo.
3. Estanqueidad
Los orificios en la envolvente del edificio causan un gran número de problemas, particularmente durante los períodos más fríos del año. Flujos de aire del interior al exterior a través de grietas y huecos tienen un alto riesgo de provocar condensaciones en la construcción. Las infiltraciones de aire frío producen también a los usuarios sensación de baja confortabilidad.
Debido a que en la mayoría de climas un edifico Passivhaus requiere un soporte mecánico para el suministro continuo de aire proveniente del exterior, se requiere una excelente estanqueidad de la envolvente del edificio. Si ésta no es suficientemente impermeable, el flujo de aire no seguirá los recorridos planteados y la recuperación del calor no trabajará correctamente, resultando un consumo energético mayor: es importante que una sola capa hermética al aire cubra todo el edificio.
4. Ventilación Mecánica con Recuperación de Calor
Consiste en recuperar gran parte de la energía que sale hacia fuera, cuando renovamos el aire utilizado (de malas características higiénicas) para pre-acondicionar el aire fresco (de buenas características higiénicas). Para minimizar la demanda energética del edificio, se establece, cada hora, una renovación de aire de aproximadamente 1/3 del volumen de los espacios (de acuerdo con la EN 15251).
Esta cantidad de energía necesaria para acondicionar los espacios no es muy grande y es suficiente para poder prescindir de un sistema convencional de radiadores o de un suelo radiante, con el correspondiente ahorro económico que ello supone.
5. Ventanas y Puertas de Altas Prestaciones
Siendo estos elementos los más “débiles” de la envolvente, se ha de poner mucha atención en su correcta ubicación y ejecución. Se utilizan ventanas con doble o triple vidrio (rellenas de argón o criptón) , dependiendo del clima y las carpinterías deben estar aisladas. El vidrio utilizado es un bajo emisivo, para reflejar el calor al interior de la vivienda en invierno, y mantenerlo en el exterior en verano.

El Sobrecoste

La mayoría de las personas son capaces de hacer mil números antes de adquirir su vivienda, y es que en muchas ocasiones supone la mayor inversión económica de toda la vida.
Actualmente una vivienda con los estándares Passivhaus supone un sobrecoste entre un 5% y un 10%, pero a la vez nos permiten una reducción del 70% en la factura energética que se cuantifica “entre los 500 y 1.000 euros al año”
Parece que la inversión inicial mayor de una vivienda eficiente será con el tiempo amortizada, mientras que si no tendremos que hacer frente a la “Hipoteca energética” un longevo sobrecoste energético que va en aumento.
Fuentes:
 

 

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