El primer edificio multifamiliar independiente energéticamente

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La mejora de la eficiencia energética en los edificios es ya una realidad y las futuras aspiraciones es la de crear edificios “cero emisiones” pero en el cantón de Argovia (Suiza) se ha ido un paso más allá y se está construyendo el primer edificio multifamiliar sin ninguna conexión energética externa.

El edificio de 9 viviendas que no poseerá ninguna acometida energética (electricidad, gas,…) solo se abastecerá de la energía solar, ha sido impulsado por el constructor suizo Walter Schmid quien considera que “un edificio autónomo debe ser más eficiente en la producción, almacenaje y consumo de energía”

 

Estas directrices plantean los retos que nos encontramos a la hora de optimizar todos los aspectos energéticos del edificio, en el que los aspectos técnicos no entren en conflicto con el estecito y el nivel de confort de los habitantes. No diseñamos centrales energéticas, continúan siendo viviendas y deben seguir cumpliendo ante todo ese uso. Ante estos retos debemos añadir el reto adicional de crear un edificio exento de acometidas energéticas y por lo tanto hacer frente al desequilibrio que se produce entre la producción y el consumo energético en las diferentes estaciones del año. En verano la producción energética aumente mientras el consumo disminuye, y por el contrario, en invierno la producción disminuye y el consumo aumenta.

 

Es en invierno cuando este desequilibrio supone un problema, ya que el aumento del consumo por encima de la producción crea un déficit energético. Mientras que un edificio “cero emisiones” busca un balance energético neutro en el conjunto de las estaciones, produciendo más energía de la consumida en verano y utilizando la energía externa necesaria en invierno. El edificio sin conexiones debe solventarlo reduciendo el consumo y mejorando el almacenaje.

Aparte de mirar con cuidado el aislamiento de la envolvente para reducir el consumo eléctrico al mínimo, la envolvente al completo se compone de módulos fotovoltaicos altamente eficientes para generar electricidad. Según los cálculos de la ingeniería Basler & Hofmann con una hora de sol al día el edificio queda autoabastecido para su consumo energético. El exceso d energía que se produzca durante el resto del día se almacenara en dispositivos de corto y largo plazo.

 

El almacenaje a corto plazo se realiza mediante baterías con capacidad para satisfacer las necesidades del edificio durante tres o cuatro días.  Y quedan unos 25 días a lo largo del año con déficit energético, especialmente en diciembre y enero,  para los que es necesaria una instalación de almacenaje a largo plazo. La energía  eléctrica sobrante de la instalación fotovoltaica se transforma para almacenar una pila de combustible de hidrogeno (PTG=Power To Gas) que nos permite conservarla durante intervalos más amplios de tiempo y luego volver a generar energía electica para salvar el desequilibrio energético.

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