Rafael Guastavino y la bóveda catalana en Estados Unidos

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Rafael Guastavino, un arquitecto y constructor valenciano del siglo XIX, que revoluciono la arquitectura americana conquistando los techos de Nueva York y Estados Unidos con su bóveda tabicada o catalana.

Nace en 1842 en Valencia, y a corta edad comienza a interesarse por la arquitectura, por lo que en 1861 se muda a Barcelona para inscribirse en la Escuela Especial de Maestros de Obra. En 1868, tres años después de terminar sus estudios realiza su primer gran proyecto: la Fábrica Textil Batlló con una bóveda tabicada apoyada sobre columnas metálicas. La Fábrica tuvo una excelente acogida y eso propicio el interés en él y varios empresarios le encargaron proyectos.

La bóveda tabicada o catalana es una técnica centenaria que consiste en la colocación sucesiva de varias hiladas de ladrillo, una encima de la otra. Los ladrillos se colocan con la cara de mayor superficie orientada hacia el espacio a cubrir y luego mediante mortero se coloca la siguiente hilada un poco de esviaje respecto de la anterior, de forma que no coincidan las juntas para que la estructura no tenga puntos de fisura. Una sola capa no aguantaría el peso de la estructura, pero si la unión de varias de ellas, que es lo que aporta la resistencia a la estructura aun manteniendo su ligereza, más tarde seria conocido como la “construcción cohesiva” de Guastavino.

En 1881, tras haber alcanzando el éxito en Barcelona decide emigrar a Estados Unidos, donde ya había estado 5 años antes para la Exposición del Centenario de Filadelfia presentando su estudio sobre “Mejora de la salubridad de las ciudades industriales” que recibió la “Medalla al Merito”.

El hombre exacto en el momento exacto. Su llegada a Estados Unidos se produjo en un momento clave, ya que tras el gran incendio de Chicago de 1871, se busca un cambio en la forma de construir, la madera no está bien vista y el hormigón armado aun no ha evolucionado, es la situación ideal para su sistema constructivo de bóveda tabicada.

Aunque su llegada no vino acompañado de un éxito inmediato, llega con poco dinero, carece de contactos y su dominio del inglés no es el suficiente, aun así gana algún concurso y comienza a patentar su sistema, que entre él y su hijo terminaran por acumular 24 patentes.

 

Ahora nos debemos preguntar ¿era realmente un método propio de Guastavino o simplemente patento en Estados Unidos lo que de sobra era conocido en España?

El sistema era conocido y habitual en España desde antes de que Gustavino construyese su primera cúpula en Barcelona. Y aunque no podemos darle el merito de la invención, si debemos darle el merito de la mejoras que incorporaron, llevando a la bóveda catalana hasta llevarla a un nivel que no había alcanzado en España. Gracias a la incorporación de nuevos materiales como la sustitución del mortero de cal por cemento portland, con mayor resistencia e innovaciones estructurales, donde destaca la incorporación de refuerzos metálicos entre las diferentes hiladas de ladrillo.

Su lanzadera a la fama fue la biblioteca pública de Boston, en la que aunque no gano el concurso, le ofreció al arquitecto ganador Charles McKim construir gratis los techos del edificio empleando su sistema. Gustavino aprovecho la oportunidad y utilizo la biblioteca como un amplio muestrario de todo lo que era capaz de hacer con el ladrillo, usando hasta siete modelos diferentes de bóvedas.

En 1889, funda la Guastavino Fireproof Construction Company, y su hijo, Rafael, comienza a trabajar en la empresa y va adquiriendo los conocimientos de su padre, con el que colaborara activamente en la introducción de nuevas mejoras.

Los gustavino exploraron también las posibilidades de la ornamentación, con acabados policromos o cerámica vidriada. También investigaron en las mejoras acústicas, en este sentido idearon un nuevo ladrillos “Akoustolith” con una gran absorción del sonido y Gustavino hijo patentó otras mejoras acústicas de su construcción.

 

Los Guastavino llegaron a participar en la construcción de unos 360 edificios en Nueva York, y más de 1000 a lo largo de Estados Unidos. Podemos destacar la estación Grand Central o la elegante estación de metro de City Hall. La cúpula de la Catedral de Saint John the Divine con 30 metros de diámetro y 40 metros de altura, es la mayor de todas sus cúpulas y consiguieron hacerse con el proyecto gracias al bajo precio que ofertaron, ya que al no necesitar encofrados su precio fue muy inferior al resto de e ofertas.

 

PODCAST: Línea España – Rafael Guastavino, bóveda catalana en USA

 

 

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