“Sistema SARA” o como cumplir la ley de autoconsumo eléctrico

sistema-sara
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

El sistema Sara es una innovación que permitirá aislar eléctricamente cualquier instalación fotovoltaica o mini eólica de autoconsumo de la red eléctrica.  Una necesidad que ha surgido en España debido a la nueva normativa española por la que se gravaba el respaldo al autoconsumo eléctrico.

El ministerio de Industria aprobó el pasado diciembre una reforma del sector de la autogeneración de energía que penalizará a los consumidores que generen su propia electricidad. La ley introduce el llamado impuesto al sol -peaje de respaldo-, con el que graba no solo la electricidad sobrante y que vertemos a la red, sino la totalidad de la energía generada (nuestro autoconsumo).

Hace no mucho hablamos del la problemática del autoconsumo fotovoltaico y la situación actual en la que muchos consumidores estaban optando por mantenerse en la ilegalidad y no darse de alta en el registro.

 Funcionamiento de SARA

El sistema que permite aislar las instalaciones de autoconsumo de la red eléctrica, ha sido llamado SARA (Sistema Alternativo de Reposición de Acumuladores) es una invención española, ya que en otros países no existe una penalización al autoconsumo y por lo tanto es innecesario este aislamiento.

El sistema SARA está formado por dos acumuladores independientes pero con la posibilidad de intercambiar sus funciones. Un acumulador está conectado al generador de autoconsumo del usuario y bien o recoge la energía si se generase un excedente o proporciona la energía demandada y que no fuese capaz de autoabastecerse. Mientras el otro acumulador está conectado al sistema eléctrico mediante un contrato de suministro eléctrico bajo titularidad de una empresa de servicios energéticos (ESE) cumpliendo desde el punto de vista administrativo, las condiciones de un circuito similar al utilizado para recargar vehículos eléctricos.

sistema-sara-3

SARA incorpora un controlador que mediría el nivel de carga de ambos acumuladores, así cuando el acumulador conectado al generador del usuario llegue a un nivel preestablecido de descarga, el intercambiador invertiría las funciones de ambos acumuladores, de tal forma que nunca exista conexión eléctrica entre el generador eléctrico y la red eléctrica, cumpliéndose la ITC 40 – punto 2, del REBT que considera las instalaciones aisladas como “aquellas en las que no puede existir conexión eléctrica alguna con la Red de Distribución Pública”. Y quedando cada acumulador con la función que tuviese la otra antes del intercambio.

 sistema-sara-2

 

Ventajas e incovenientes

La novedad del sistema SARA es que permite no pagar los peajes de acceso a las redes, cargos asociados a los costes del sistema y costes para la provisión de los servicios de respaldo del sistema contemplados en la Ley del Sector Eléctrico, y para ello debemos contemplar un contrato administrativo como (ESE), comprar el sistema SARA y perdemos la posibilidad de vender nuestro excedente de energía a la red eléctrica.

Opinión

Habría que analizar el coste de ambas opciones y ver en qué punto nos encontramos, pero las ventajas del sistema SARA pasan en principio por ser solo administrativas en un país en el que hace la norma hace la trampa. La invención española se ha puesto ha trabajar para cumplir lo que es un ley injusta, aunque (y me reitero) habría que analizar su viabilidad económica, por que me temo que los usuarios seguirán manteniéndose en la ilegalidad que por ahora es la vía más rentable de autoconsumo.

 

Más información en esta entrevista a D. Luis Miguel Chapinal, Director de Renova, empresa de consultoria que ha recibido el encargo de introducir el producto en el mercado español.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *