Una casa de pueblo candidata a mejor construcción de Ladrillo

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La vivienda, situada en Piedrabuena (Ciudad Real) es un ejemplo de construcción bioclimatica en ladrillo y luchara por el premio Worldwide Award con grandes proyectos como el nuevo Museo de Arte Contemporáneo de Londres.

La pequeña población de Piedrabuena, de unos 4,500 habitantes, se ha hecho un hueco en el mundo de la arquitectura. El culpable se llama Moisés Royo, fundador del estudio MUKA arquitectura, que ha construido en este municipio una singular vivienda que utilizando el tradicional ladrillo cerámico innova para conseguir una luminosidad natural e implantar principios de la arquitectura bioclimatica.

La estrecho inmueble, solo dos metros de ancho, no ha pasado desapercibido, sino todo lo contrario. Ha llamado la atención de The Brick Development Association que lo ha nombrado candidato al Worldwide Award. Un premio, cuyo ganador se conocera el 9 de noviembre, y que reconoce las mejores edificaciones donde el ladrillo es el material protagonista. En la cita competirá con grandes proyectos como el Museo de Arte Contemporáneo de Londres o una de las ultimas intervenciones en China del prestigiosos Norman Foster. Proyectos millonarios que contrastan con los 100.000 euros que ha costado levantar la vivienda en Piedrabuena.

La parcela para herrar del estanquero, un pequeño y alargado solar, que en el pasado sirvió para herrar y por el que nadie daba dos duros se ha levantado una vivienda de dos plantas. La planta baja es un despacho donde se gestionan ayudas agrarias y la planta superior cuenta con un dormitorio.

Bueno, que me enrollo mucho, y seguro que te estas preguntado ¿Que tiene la vivienda para llamar la atención de The Brick Development Association? Pues lo que más destaca es la originalidad e ingenio que se ha empleado la fabrica de ladrillo en fachada. Una fachada que permite una iluminación natural, sin perder privacidad y creando una superficie permeable que mejora el comportamiento climático del conjunto al humedecer la fachada dejando una sensación de frescor, como se crea en los tradicionales patios andaluces por el denominado “efecto botijo”

En el interior cabe destacar la solución de ventilación y luminosidad ante una parcela tan estrella y entre medianeras. La solución: en la planta superior dejar un espacio libre entre las edificaciones colindantes que permite que la luz natural entre en los despachos de planta baja y cree el efecto de que el suelo esta suspendido en el aire.

Hasta el próximo 9 de noviembre no sabremos si esta vivienda se hace con el prestigioso premio pero el proyecto ya se ha convertido en todo un ejemplo para arquitectos en ejercicio o a punto de serlo de que no hay encargo menores y aun con parcelas irregulares, espacios limitados, presupuestos bajos… se pueden crear verdaderas obras de arquitectura.