Vitruvio y la ciudad del Renacimiento

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Articulo escrito por: Emilio Callejón, dentro de la sección colaboradores.
 
Seguro que has visto en alguna ocasión laimagen de la figura 1. Corresponde a un dibujo de Leonardo Da Vinci, realizado en torno a 1490, el hombre vitruviano o de Vitruvio. Pero, ¿quién es este hombre y por qué se llama así?
 
Fig. 1. El Hombre vitruviano de Leonardo Da Vinci
 
El “hombre perfecto” que dibuja de Da Vinci corresponde a un estudio sobre las proporciones humanas, basándose en el tratado de arquitectura occidental más antiguo conocido: De Architectura. Este tratado fue escrito por el romano Marco Vitruvio, arquitecto, ingeniero y teórico de la arquitectura que vivió en el
siglo I a.C. A lo largo de los Diez Libros de Arquitectura que componen el tratado, Vitruvio explica qué y cómo deben hacer los arquitectos para construir edificios, planear ciudades y fabricar mecanismos varios y máquinas de guerra.
Una de las cosas más curiosas de la obra de Vitruvio es que no hay obra arquitectónica que se le atribuya como tal. Además, su mayor obra, De Architectura pasó desapercibida hasta 1414, año en que se descubren sus manuscritos. Ahora bien, ¡qué descubrimiento!
 
Vitruvio en el Renacimiento
 
La obra de Vitruvio revolucionó el Renacimiento. El dibujo de Da Vinci seguramente sea una de las piezas clave de este movimiento. El artista italiano dibuja una figura humana siguiendo “las proporciones perfectas del hombre” que había descrito Vituvio en su obra. Para Vitruvio, la belleza estaba relacionada con la proporción del cuerpo humano. Y esa idea caló fácilmente en el Renacimiento. De hecho, es difícil imaginar ese movimiento sin la obra del romano. Los humanistas del Renacimiento tomaron el tratado de Vitruvio como los textos de arquitectura por excelencia.
 
En esa época comienzan las primeras reflexiones sobre el espacio público. Se buscarán, para las ciudades, una serie de espacios, proporciones geométricas, axilidad y paisaje, así como el control del espacio público a través de las plazas y las calles. Surgen así los tratados renacentistas sobre la ciudad ideal. Esta ciudad, de forma circular, es una proyección de las utopías platónicas y sus formas perfectas.
 
El amor de Vitruvio por la belleza que otorgaban a la arquitectura las proporciones naturales, no le cegó en su afán de concebir la ciudad ideal. De hecho, una de las consideraciones más características de la ciudad vitruviana, recogidas con fervor en la ciudad ideal del Renacimiento, es de carácter técnico, más concretamente, meteorológico: defender a la ciudad de los vientos. Para Vitruvio era fundamental que la ciudad estuviera protegida de los cuatro (u ocho) vientos dominantes, y que sus calles se ordenaran “de tal manera que los vientos, atacando sobre los ángulos que ellas formen, se rompan y disipen”.
 
A partir de las observaciones de Vitruvio, Antonio Averlino “Filarete” escribe su Trattao d’Architettura, el cual gira en torno a su ciudad ideal: Sforzinda. Esta ciudad imaginaria toma su nombre de su mecenas, Francesco Sforza. En sus planos (ver figura 2) Filarete representa un octógono en el interior de una muralla
circular. Hay que tener en cuenta que en esta época  uno de los campos principales del planeamiento de la ciudad es su sistema de fortificación. Cada lienzo de muralla “rompe” un viento. En los ángulos del polígono regular aparecen torres circulares, a modo de primeras lanzas de defensa. Las puertas, en los ángulos entrantes, dan acceso al interior, donde se planean dieciséis vías radiales, con plazas
secundarias  y un área central con tres plazas.
 
Fig. 2. Plano de Sforzinda
 
En la figura 3 se ve claramente la relación de proporciones vitruvianas, entre el Hombre vitruviano de Da Vinci y la ciudad con la ciudad imaginaria de Filarete. He señalado los puntos en común, aunque no hubiera hecho falta, puesto que la relación es clara.

Fig. 3. Superposición: Hombre vitruviano con Sforzinda
 
A lo largo todos los tiempos, muchos estudiosos de Vitruvio han propuesto sus propias ciudades vitruvianas [http://www.arqweb.com/vitrum/civitas.asp]. Sforzinda quedó en el tratado de Filarete, pero no pasó de ciudad imaginaria. Sin embargo, su obra sentará las bases para el planeamiento de las ciudades estrelladas que siguen el modelo de Vitruvio y que sí se llegaron a consumarse como tales.
 
Ciudades vitruvianas
 
Si se puede llamar así, la ciudad vitruviana sería la que se planea teniendo en cuenta las consideraciones que el arquitecto romano describe para su ciudad ideal. A continuación se presentan una serie de imágenes con este tipo de ciudades. Una de las cosas que más llama la atención en la comparación dibujo-foto, es la ausencia de muralla. En la actualidad muchas de estas, una vez derrumbadas o destrozadas en batallas, han sido sustituidas por vegetación para mantener la forma original. En otros casos la ciudad ha crecido sin esta preocupación.
 
Palmanova (Italia)
 
Grammichele (Italia)
 
Avola (Italia)
 
Neuf-Brisach (Francia)
 
Rocroi (Francia)
Philippeville (Bélgica)
 
Coevorden (Países Bajos)

Fuentes:
La ciudad de Vitruvio en el blog Arriates y platabandas (Aquí).
La ciudad del Renacimiento. Temario de Proyecto de Desarrollo Urbano, impartida por el profesor Juan Manuel Santiago Zaragoza en la ETSIE de Granada (2011/2012)
Wikipedia [ES] [EN] [DE]
Las imágenes han sido obtenidas de Wikipedia, del temario ofrecido por el profesor Santiago Zaragoza y mediante capturas de pantalla de mapas de con Google maps.

Emilio Callejón @emiliocallejon
Emilio Callejón le gusta llamarse Técnico e Ingeniero de Edificación (sólo por llevar la contraria a los tribunales). Muy interesado por la construcción y la gestión de proyectos. Ama la ciencia y cree en una sociedad en torno a la ciudadanía. Podeis visitar su BlogEdificación y Management | ecallejón 

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